En tanto no se liquide su derecho el socio conserva todos sus derechos y obligaciones, incluido el derecho a asistir a la junta de accionistas que reduce el capital social para amortizar su participación en la sociedad

En el caso de autos la sociedad acuerda en junta de accionistas la ampliación tanto de su objeto como de su capital social. Un socio, que votó en contra de tal acuerdo, ejercitó su derecho de separación y le fue reconocido posteriormente mediante sentencia firme en la que se condenaba a la empresa al reintegro de la suma aportada para la suscripción de la ampliación de capital.

Mientras dicho procedimiento judicial era tramitado, se celebró nueva junta en la que se acordó realizar una operación de reestructuración por la cual se escindió una rama de actividad que fue traspasada a otra sociedad. A consecuencia de ello, se le adjudicó a dicho socio el número correspondiente de participaciones sociales de la nueva sociedad.

Finalmente, mediante celebración de junta de la nueva sociedad fue acordada una reducción de capital, reduciéndose, en consecuencia, las participaciones en la misma correspondientes a dicho socio.

Pues bien, a esta junta no se permitió a ese socio ni su asistencia ni su voto, por entender que había perdido tal condición al ejercitar su derecho de separación antes de la adjudicación de las participaciones en la nueva sociedad, motivo por el cual el socio presentó demanda judicial en la que solicitó la declaración de nulidad de dicha junta, así como de los acuerdos suscritos en la misma, al entender que su constitución estaba viciada de nulidad de pleno derecho.

La cuestión sobre la que el Tribunal debía pronunciarse era sobre si el socio había perdido o no -mediante el ejercicio de la acción de separación- su condición como tal en el momento de celebrarse la junta objeto de impugnación.

A estos efectos, el Tribunal Supremo trae a colación su reciente jurisprudencia sobre el derecho de separación -sentencias de 15 de enero y 2 de febrero, que ya fueron oportunamente comentadas en esta web y cuya exégesis puede consultarse al pie de estas líneas- sobre el momento en que ha de entenderse consolidada la pérdida de la condición de socio en una sociedad de capital tras ejercer el derecho de separación.

Recuerda el Tribunal Supremo que, ante la falta de previsión expresa en la Ley de Sociedades de Capital, y a la vista de tal jurisprudencia, el ejercicio del derecho de separación en las sociedades de capital inicia un proceso que implica la realización de diversas actuaciones:

  • Información al socio sobre el valor de sus participaciones o acciones.
  • Acuerdo o, en su defecto, informe de un experto que las valore.
  • Pago o reembolso (o en su caso, consignación) del valor establecido.
  • Otorgamiento de la escritura de reducción del capital social o de adquisición de las participaciones o acciones.

Es decir, la recepción por la sociedad de la comunicación del socio desencadena el procedimiento de separación, pero para que concurran los efectos propios del derecho de separación -extinción del vínculo entre el socio y la sociedad-, es preciso haber liquidado la relación societaria mediante el pago al socio del valor de su participación en la sociedad. En tanto no se produzca tal circunstancia, el socio mantiene esa naturaleza, así como la titularidad de los derechos y obligaciones inherentes a la misma.

Como consecuencia de todo ello, y por aplicación de esta jurisprudencia al caso de autos, cuando se celebró la junta impugnada, el mencionado socio no había perdido la cualidad como tal y conservaba, en consecuencia, sus derechos de asistencia y voto en dicha Junta.

Así las cosas, el Tribunal Supremo considera ajustado a Derecho el fallo contenido en la sentencia recurrida, mediante el que se declaraba la nulidad de la mencionada junta, así como de los acuerdos adoptados en la misma.

 

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(Sentencia Tribunal Supremo, Sala de lo Civil, Sección 1, de 24 de febrero de 2021, recurso nº 3662/2018)

 

Departamento de Documentación de Garrido