Las recientes sentencias del Tribunal Supremo de 20 de julio de 2021 suponen un importante revulsivo para la reactivación de los patrocinios en acontecimientos de excepcional interés público.

La Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de régimen fiscal del sector no lucrativo y de incentivos fiscales al mecenazgo, contiene en su artículo 27 un incentivo ligado al apoyo a acontecimientos de excepcional interés público. El principal atractivo consiste en una deducción en cuota del 15 por 100 de los gastos que, en cumplimiento de los planes y programas de actividades establecidos por el consorcio o por el órgano administrativo correspondiente, se realicen en propaganda y publicidad de proyección plurianual que sirvan directamente para la promoción del respectivo acontecimiento. El importe de esta deducción no puede exceder del 90 por 100 de las donaciones efectuadas al consorcio, entidades de titularidad pública o entidades no lucrativas, esencialmente fundaciones, encargadas de la realización de los programas y actividades relacionadas con el acontecimiento.

En definitiva, lo que la norma establece es la posibilidad de realizar un donativo al consorcio o fundación organizadora del evento y, a través de la inserción del logo en la publicidad, obtener una deducción del 90 por 100 del importe del mismo, pero canalizada por la vía de una deducción del 15 por 100 de los gastos de publicidad de la empresa. Por lo general, las entidades organizadoras de los acontecimientos, además, ofrecen otra sería de incentivos a las empresas colaboradoras, como exclusivas de ventas, espacios de difusión, accesos VIP, etc. lo que puede suponer retornos económicos en el entorno del 140 por 100 de la inversión.

Muchas empresas, atraídas por el incentivo fiscal y el retorno publicitario, habían optado por apoyar este tipo de acontecimientos, actualmente hay 46 en activo a los que poder acogerse. Ahora bien, algunas de ellas no optaron por la vía de insertar el logo del evento en su propia publicidad en campañas en televisión o radio, lo que no generaba discusión alguna con la AEAT, sino que lo hicieron incluyendo dicho logotipo en sus envases o embalajes.

Cuando la publicidad del evento se ha realizado a través de envases, embalajes u otros soportes publicitarios, admitidos por el Consorcio o Fundación organizadora del evento, en cuyo órgano directivo hay presencia del Ministerio de Hacienda, que autorizaba la operación, la AEAT ha discutido la deducibilidad de estos gastos publicitarios, limitándolos al coste que hubiera tenido para la empresa la inserción del logo en el envase, lo que muchas veces es nulo o inexistente. Este criterio fue ratificado por el TEAC, la Audiencia Nacional se pronunció en contra, y finalmente la sentencia del Tribunal Supremo de 3 de julio de 2017 casó esta jurisprudencia y aceptó el criterio de la AEAT, no sin cierta controversia en el seno del Alto Tribunal, puesto que hubo tres magistrados que emitieron un voto particular discrepante.

Pues bien, en las dos sentencias del Tribunal Supremo de 20 de julio de 2021, la Sala adopta de forma unánime un criterio contrario, modificando su doctrina precedente, para establecer expresamente que el cálculo “se ha de realizar sobre el coste total de los envases que incorporen el logotipo de los acontecimientos como base de la deducción”.

Con esta línea jurisprudencial se zanja la polémica y se reactiva la utilización de un incentivo fiscal muy interesante para muchas empresas. En uno de los casos enjuiciados estamos en presencia de un fabricante de cerveza que incluía el logo de un evento en sus latas. La inclusión del logo no tiene ningún coste para esta empresa, el proveedor de las latas no le cobra nada por el cambio de diseño e impresión. La empresa realiza una donación de una cantidad al evento, imaginemos un millón de euros, automáticamente se genera la posibilidad de deducirse en cuota del Impuesto sobre Sociedades hasta 900.000 euros vía costes publicitarios, es decir, a través del coste de sus envases. En definitiva, sólo está donando 100.000 euros al evento. El consorcio o fundación organizador del evento puede realizar publicidad propia, en la que va a incluir el logo de la empresa colaboradora, lo que también tiene un valor económico, y nos va a otorgar otra serie de contrapartidas valorables y cuantificables. En definitiva, si existe una buena planificación, se pueden obtener retornos de 1.400.000 euros o incluso más, dependiendo del evento.

Esta jurisprudencia debe permitir un impulso del patrocinio de este tipo de acontecimientos deportivos (Valderrama Masters, Mundiales de Bádminton, Deporte inclusivo, etc.), culturales (150 Aniversario de la Academia de España en Roma, 30 Aniversario de la Escuela Superior de Música Reina Sofia, 75 Aniversario de la Ópera de Oviedo, etc.) o religiosos (Jacobeo 2021, VII Centenario de la Catedral de Plasencia, etc.), ligando la marca de las empresas a eventos relevantes.

 

Si desea conocer más sobre su funcionamiento o cómo puede beneficiarse de este incentivo, no dude en ponerse en contacto con nuestro Departamento de Entidades no Lucrativas.

José Pedreira Menéndez

José Pedreira Menéndez

Responsable del Área de Entidades no Lucrativas