Manuel Gordillo, socio del área de Litigación y Arbitraje de Garrido, comenta en El Economista una reciente sentencia que condena a los administradores de una sociedad a hacer frente a ciertas deudas sociales contraídas con posterioridad a estar incursa en causa legal de disolución. “La sentencia busca eliminar una situación de abuso concurrente en los administradores”