¿Sobre quién recae la responsabilidad penal de una empresa? ¿Qué se desprende de la última reforma del Código Penal en esta materia? ¿Las personas jurídicas son responsables penalmente? ¿Cuál es la labor del Compliance Officer? ¿Qué responsabilidades tienen?
La última reforma del Código Penal sobre la responsabilidad penal de la empresa ha vuelto a poner sobre la mesa la importancia de la figura del Compliance Officer, responsable del cumplimiento del marco regulatorio y normativo en el ámbito penal que afecta a las empresas.
A este respecto, el experto en la materia, Néstor Aparicio, Director de Compliance de Garrido Abogados ha participado en dos debates durante los días 29 y 30 de junio con el fin de explicar el papel de esta figura del ámbito empresarial. En España existe un importante tejido de pymes que desconocen cómo incluir este perfil en su organización y, bajo el punto de vista de Aparicio, “es necesario acreditar la cultura de cumplimiento en las empresas”.
El miércoles 29 de junio tuvo lugar el Foro CCN en Gestión de Riesgos y Prevención del Blanqueo de Capitales, en el que Néstor Aparicio centró su ponencia en la aclaración de las cuestiones genéricas que afectan a la persona jurídica y su incidencia en el compliance y la prevención del blanqueo, ante un público especializado formado por técnicos de cumplimiento y prevención de blanqueo. De especial interés resultaron las valoraciones sobre la responsabilidad penal de los administradores, directivos y compliance officers.
Al día siguiente, jueves 30 de junio, tuvo lugar el debate entre profesionales sobre la Responsabilidad Penal de las Personas Jurídicas y los Modelos de Prevención de Delitos, organizado por Garberi Penal, Grupo GAT, la Association of Certified Fraud Exminers (ACFE) y Garrido Abogados, y moderado por Ricardo Agud Spillard, abogado penalista y analista de Compliance en CGA Abogados. En esta ocasión, Aparicio perfiló más concretamente el papel del Compliance Officer, aclarando que su labor principal es la supervisión del funcionamiento y cumplimiento del modelo y la vigilancia y control del personal de la empresa, tareas que forman parte de la función específica de gestión del modelo de prevención.
En definitiva, para Aparicio, el compliance es una labor corporativa autónoma cuyo objetivo es identificar, asesorar, alertar, monitorear y reportar los riesgos de incumplimiento de normas internas y externas. Por ello, la persona que ejerce este papel debe abarcar todos los posibles riesgos de incumplimiento, ya sean del ámbito penal, fiscal, mercantil, laboral o de cualquier otra índole.
Departamento de Documentación de Garrido