Los juzgados mercantiles, que son los competentes para tramitar los conflictos societarios, se enfrentan a una situación de saturación que va a verse agravada con el inminente incremento de los procedimientos concursales que van a derivar de la crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia derivada del Covid-19 una vez que lleguen a su fin las medidas que se han adoptado por el Gobierno para retrasar su tramitación.
Frente a ese más que previsible escenario, la solución judicial para las disputas empresariales se enfrentaría a una tramitación muy alargada en el tiempo, que podría llegar a alargarse incluso durante años, lo que podría llegar a comprometer la propia viabilidad de las empresas.
Frente a ello, en nuestro Departamento de Litigación y Arbitraje se defiende la importancia y el interés que para ellas representa el arbitraje estatutario como alternativa a la solución judicial de los conflictos empresariales.
Manuel Álvarez Díez y Roberto Sanz López, firman un artículo conjunto que publica en Expansión dedicado a esa cuestión en el que defienden que el arbitraje estatutario puede amortiguar el impacto provocado por la crisis del Covid-19 a la hora de resolver las disputas o enfrentamientos que surjan en el seno de las sociedades y ofrecer una solución en pocos meses que facilite la continuidad empresarial.