El impacto de los impuestos sobre la vivienda en el mercado fue el tema para debate elegido para el primer Observatorio Fiscal de Expansión de este año 2025, presentado una vez más por Ignacio Faes, en el que nuestro socio director Enrique Benavente participó junto a Almudena Medina, socia de Ceca Magán, y Alberto Bermejo, socio de Vaciero.
La tributación impuesta por las numerosas Administraciones que participan desde el momento en que comienza la construcción de una vivienda hasta su colocación en el mercado, así como durante su tenencia y transmisiones posteriores -con autonomía en el establecimiento de tipos impositivos y beneficios que se presentan ciertamente limitados y, como no, con diferentes criterios interpretativos-, sitúan a los propietarios de la vivienda en España frente a un elevado coste -fiscal y administrativo- y a una situación de inseguridad jurídica de alto nivel que, claramente, perjudica la salud del mercado inmobiliario.
Y no es menor la presión sobre la tributación del alquiler de vivienda -que también fue analizada-, muy desfasada de la realidad económica desde su propia configuración legal y especialmente controlada por la Administración tributaria, para la que además se reclamaron medidas de protección en otros órdenes jurídicos que aporten confiabilidad en el sistema para el inversor en vivienda.
Todo ello puede conducir a un cambio de paradigma en la inversión en nuestro país, desviando el ahorro hacia otro tipo de productos (mobiliarios) que incluso podrían llegar a deslocalizar nuestro potencial inversor hacia otras jurisdicciones, con las consecuencias lesivas que ello supondría teniendo en cuenta en particular que la vivienda genera actividad económica que es fundamental en una economía como la española.
En definitiva, muchos y muy interesantes argumentos frente a un problema sobradamente conocido, en el que la fiscalidad se presenta como una contingencia negativa, pero con posibilidades de ser revertida.