Esta fue una de las reflexiones de nuestro of counsel Manuel Lucas durante su participación en el I Congreso internacional de la fiscalidad de la vivienda y del alojamiento turístico organizado por la Universidad Rey Juan Carlos, en la que tuvo la oportunidad de analizar el tratamiento que el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas dispensa a la vivienda, a veces y precisamente como instrumento de inversión, otras protegiendo la vivienda (habitual) como ordena el legislador constitucional a los poderes públicos.
Repaso a la fiscalidad de la vivienda de titularidad de las personas físicas y de los puntos conflictivos en la interpretación de la norma, con el objetivo de destacar la importancia fundamental que tiene respecto de la tributación por el impuesto, así como de incidir en las mejoras que deberían promoverse con el objetivo de mejorar la tributación de ciertos colectivos, ya sea como contribuyentes o como parte activa en los contratos de arrendamiento sobre la vivienda -en especial, los estudiantes y las personas jóvenes-, o la del aprovechamiento del nuevo concepto de zona tensionada como vehículo para el establecimiento de mejoras en la tributación de la titularidad de la vivienda que reactiven la inversión inmobiliaria en zonas menos tensionadas.
Sea como fuere, y más allá de regulaciones no siempre beneficiosas, o con incidencias interpretativas que enfrentan a los contribuyentes a situaciones de inseguridad jurídica, lo cierto es que la inversión en vivienda sigue siendo, indiscutiblemente, la que reporta mayor rentabilidad -personal, económica y fiscal-, a los contribuyentes.
Noticias relacionadas