La posibilidad de practicar comprobaciones simultáneas en el entorno de las operaciones vinculadas plantea importantes conflictos a los que ha pretendido hacer frente la reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo, en una interpretación que ha generado controversia.
Así lo explica nuestro of counsel Manuel Lucas en su última colaboración para el blog fiscal y de opinión tributaria Taxlandia.
Nuestras normas, recuerda Manuel Lucas, disponen la práctica de un primer ajuste y cuando este adquiere firmeza, la práctica del ajuste secundario al resto de las partes vinculadas por la operación. Sin embargo, la AEAT en la práctica ha venido realizando comprobaciones simultáneas a las distintas partes vinculadas sin esperar a la firmeza del ajuste primario, lo que ha derivado en una intensa litigación tributaria que finalmente ha terminado en sede del Tribunal Supremo, instado a resolver el conflicto.
¿Goza de legitimidad esa praxis?. El Alto Tribunal se ha manifestado de manera dispar, si bien en sus últimos pronunciamientos de manera favorable, considerando que con ello no se genera indefensión ni merma en las garantías procedimentales de las partes vinculadas toda vez que pueden, en todo momento, hacer valer sus derechos y defender sus argumentos.
Sin embargo, esa «huida» de la firmeza del ajuste primario no se ha visto con buenos ojos por la doctrina, a la que se suma nuestro of counsel apoyado en una suerte de argumentos que explica con detalle en su artículo y que apoyan lo desacertado de una realidad tan contra justicia tributaria como es la existencia de diferentes resoluciones judiciales, que afectan a dos o más partes vinculadas, y que valoran de forma distinta la misma operación a la hora de calcular los impuestos debidos. ¿Es esto de justicia tributaria?.