José Pedreira Menéndez, Catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Oviedo, y responsable de nuestro Departamento de entidades no lucrativas, publica en el Economista este artículo sobre el interés despertado por la Agencia Tributaria respecto del control de las rentas obtenidas por deportistas no residentes que actúan en territorio español.
España ofrece un entorno atractivo para la celebración de eventos deportivos de carácter internacional y por ello la Agencia Tributaria ha puesto el punto de mira en el control de las operaciones que los rodean.
Como ya apuntara antes de que terminara 2019 en el entorno del motociclismo, el patrocinio deportivo estaba entre sus objetivos –comienza a ponerse en marcha la aplicación de los últimos comentarios al artículo 17 del Modelo de Convenio de la OCDE-. Entrado ya 2020, hemos visto cómo la intensificación del control de las rentas obtenidas por deportistas no residentes que actúan en territorio español ha sido incluida entre los objetivos del Plan Anual de Control Tributario y Aduanero.
Todo ello exige trazar una correcta línea entre control tributario y fomento de una actividad que nos reporta retornos económicos muy importantes, al objeto de no desincentivar el interés que se ha puesto en nuestro país.
Pedreira reflexiona sobre ello en su artículo y apunta las claves de lo que podría ser un nuevo entendimiento de la tributación de este tipo de rentas basado, simplemente, en generar atracción de rentas.
Son muchas las rentas directas e indirectas que derivan del deporte –y no sólo del profesional; no perdamos tampoco esto de vista-, pero “el escaparate que supone que los mejores jueguen y entrenen aquí y ello se vea en millones de hogares” exige diseñar políticas fiscales adecuadas para, sin mermar ingresos tributarios, conseguir que los mejores también quieran venir aquí, y no sólo para competir.