Las empresas se dirigen hacia el cierre fiscal de 2025 y se preparan para la toma de decisiones que determinará su fiscalidad en el próximo ejercicio que, en esta ocasión, exigirá un especial análisis teniendo en cuenta que desde 1 de enero (o 1 de julio, según contribuyentes) se implantará la facturación electrónica con carácter obligatorio.
AEDHE y Garrido, sensibles a la preocupación que esta nueva obligación está generando en las empresas han organizado una nueva jornada empresarial que ha reunido a los equipos financieros de un numeroso grupo de empresas del Corredor del Henares, con quienes nuestro socio del Área Fiscal, Antonio Revuelta, encargado de la ponencia, ha podido analizar el alcance de la obligación, los requerimientos técnicos que deberán tener en cuenta en sus procesos de facturación, así como las previsiones que pueden tener en cuenta con el fin de que el tránsito desde su procedimiento de facturación actual al nuevo sistema electrónico obligatorio les produzca el menor impacto posible, para el que el ordenamiento jurídico también ofrece soluciones.