La deducibilidad de las retribuciones satisfechas a los administradores es un frente abierto frente a la Administración Tributaria por el que numerosas empresas han sido objeto de regularización con el argumento de haber cometido irregularidades mercantiles en su fijación o cuantificación.
Sin embargo, como señala Raúl de Francisco, socio del Área Fiscal y responsable de nuestro Departamento Contencioso-Tributario, en una nueva colaboración con la Revista Buen Gobierno – Iuris & Lex y RSC que publica el Economista, el Tribunal Supremo también ha ido marcando una línea restrictiva a la Administración en su análisis de las regularizaciones practicadas, en la que su interpretación de la teoría del vínculo y sus consecuencias en el orden tributario son pieza fundamental, y que no deja de aportar argumentos útiles a tener en cuenta frente a futuras regularizaciones.